Esta toda la familia pasando, todos festejando que estas de nuestro lado, con Constanza y Emilia en tus brazos. Te observaba fijo porque hace años que no te encuentro, por eso aprovecho el momento. Tus hijas libres de tu abrazo se van jugando y te veo solo. Es mi turno para estar a tu lado. Voy caminando hacia vos y me ves con tu mirada cálida y tan tranquila que te sana y me sana. Te saludo y te abrazo, te abrazo fuerte. Demuestro mi cariño, demuestro tu ausencia en mi vida y lo inmenso que te necesito. El abrazo fue corto pero, para mi, fue interminable. Tus manos resuenan en mi espalda todavía y tu cuerpo en mi cuerpo lo siente en este momento. Que lástima que tu mirada no pudo ser vista por mis ojos. Y te digo: "Te extraño. Te amo.". Comienzo a sentir un leve lagrimeo en mi rostro y tu voz diciéndome: "No llores. Estoy bien.". Sentía que se terminaba, pero el abrazo no cesaba. Y me despierto, con la imagen de tu cuerpo abrazando mi cuerpo y tus palabras en mi cerebro.
Ahora estoy más tranquilo, pero con ganas de que estés aquí. Aunque no se pueda. Quiero verte sonreír y quiero que estés aquí.
«Para Marcelo Melano»




0 críticas:
Publicar un comentario
Preguntame lo que quieras sí tenés algo para decir, comentá anónimamente. Dejá tu critica sobre lo que acabás de leer, me gustaría ver tu punto de vista.
Muchas gracias.